Guía para vivir en el Reino Unido

Guía para vivir en el Reino Unido

Da el primer paso de tu nueva vida en el Reino Unido con mi completa guía sobre la vida en el país. Consejos de todo tipo y guías de decenas de destinos.

Guía de Londres

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Ningún blog de viajes cuenta con tantas guías de destinos como Vivir Europa. Descubre decenas de ciudades de Hungría, Reino Unido, etc.

lunes, 2 de enero de 2017

Por qué Tinder es la mejor aplicación para viajar hoy en día

Viajar es posiblemente la afición más popular y también a la que se destina un mayor porcentaje del dinero. Este negocio, por supuesto, también está presente en el mundo de los teléfonos inteligentes, donde cientos de aplicaciones nos ayudan a facilitar o mejorar nuestros viajes. Hay aplicaciones de cartografía, aplicaciones que nos recomiendan restaurantes y hoteles, aplicaciones para reservar éstos, aplicaciones para el transporte, calcular cambios de moneda, y un sin fin de utilidades. ¿Cuál es la mejor de todas las aplicaciones de móviles para viajar? Tinder. Sí, sí, has leído bien. ¡No te vayas! Sigue leyendo y te explicaré porqué Tinder es la mejor aplicación viajera.

"i saw you on tinder" Trastevere 2014

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miércoles, 27 de agosto de 2014

Cosas que echas de menos si has vivido en Bélgica

Este artículo pertenece a la guía para vivir en Bélgica de Vivir Europa.

Si todo va según lo planeado, este artículo será publicado en Vivir Europa el 27 de agosto de 2014. A las 14:30 de ese día debería salir desde Bruselas en un viaje con Megabus que me llevará hasta Barcelona -posiblemente a cambio de mi rabadilla-. Atrás quedan diez meses en Bélgica, el país que son dos países, tres regiones e idiomas, sede de la capital de Europa y muchas otras cosas. Si alguna vez viviste en Bélgica -o si la visitaste varias veces- estoy seguro de que muchas cosas te habrán marcado. Seguro que hay cosas que echas de menos de Bélgica, o cosas que no quieres volver a ver ni en pintura, ésta es mi lista.

Mons en Bélgica

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martes, 25 de marzo de 2014

Las mejores citas viajeras para un vividor

Hace unos meses que comencé a recopilar en la página de facebook de Vivir Europa las mejores citas de viajes junto a etiqueta #séunvividor. Una recopilación de textos de grandes viajeros, escritores, aventureros, que resumen de una forma tan concisa como efectiva todo el sentimiento que va detrás de un proyecto como esta web.

Cada uno de estos textos va unido a una foto tomada a lo largo de los años que llevo haciendo Vivir Europa que conecta de forma inevitable lo vivido en el momento de capturar esa imagen con aquello que el autor de la frase quería expresar. A continuación tienes todas las citas viajeras que he publicado hasta la fecha. Si te gustan tanto como a mí, si te sientes tan identificado como yo, no dudes en compartirlas.

Como todos los grandes viajeros he visto más de lo que recuerdo y recuerdo más de lo que he visto. - Benjamin Disraeli

Citas viajeras

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miércoles, 29 de enero de 2014

Cómo saber que es tu primera semana en el Reino Unido

Este artículo pertenece a la guía para vivir en el Reino Unido de Vivir Europa.

¿Tienes ya comprados los billetes, cerradas las maletas, y la resaca del día después de la fiesta de despedida? Ha llegado el momento de lanzarse a la aventura de vivir en el Reino Unido, buscar un trabajo y aprender inglés de verdad. Si estás en esta situación seguro que te gustaría saber qué te espera, o si la has pasado ya recordar esos primeros momentos. Por eso hoy te cuento cómo saber que es tu primera semana en el Reino Unido. ¡Si no te sientes identificado te devuelvo tu dinero!

Londres, capital de Inglaterra

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lunes, 11 de noviembre de 2013

500 artículos sobre vivir y viajar por Europa

Hoy es un día muy especial para mí, quizás aún más especial que el día de ayer, que fue mi 32º cumpleaños. El motivo es que éste que estás leyendo es el post número 500 que publico en Vivir Europa, medio millar de artículos sobre la vida en Europa y viajes por distintos países de este gran continente.

El río Danubio con Lánchid y el Parlamento

Aunque el primer post de Vivir Europa fue publicado el 11 de enero de 2010 no fue hasta ocho meses después cuando el proyecto vio realmente la luz, pues el 10 de septiembre terminaba con mi antiguo trabajo y comenzaba esta aventura que es vivir en distintos países de Europa para hablar de sus ciudades y sociedades.

Además este artículo 500 coincide con el comienzo de una nueva etapa en la web, la tercera tras Hungría y el Reino Unido. El miércoles pasado llegaba a Bélgica desde Valencia, con paradas en Barcelona y Montpellier para tratar de conseguir en los próximos seis meses escribir la guía más completa de Bélgica en español, tanto para visitar el país como para aquellos que vayan a emigrar o estudiar en este país del centro de Europa.

Tras dos países y 500 artículos son muchas las cosas que he aprendido sobre la vida en un nuevo lugar y sobre escribir un blog de viajes, y espero que eso suponga que los contenidos sobre Bélgica de Vivir Europa sean aún mejores y más útiles que aquellos que he escrito sobre el país de los magiares y las Islas Británicas.

Barcelona

Afortunadamente en este camino de más de tres años de duración no he estado solo, y cada vez son más las personas que, como tú, tienen una pasión enorme por el viejo continente y me acompañan tanto en esta página como a través de las redes sociales donde además, cuando escribo estas líneas, estoy a punto de conseguir un hito más, pues la página de facebook de Vivir Europa tiene 799 me gustas.

Twitter con 3615 seguidores e Instagram con 771 son las dos redes sociales más relevantes junto a facebook, aunque poco a poco Google+ sigue subiendo y espero que aún lo haga más cuando por fin pueda poner en funcionamiento algunas de las ideas que tengo en mente para esta red social.

Vivir Europa nació como un sueño, el sueño que tenía desde hace años de poder viajar de una forma diferente, viviendo en los lugares en lugar de visitarlos. Dando un paso más, más allá del turista e incluso del viajero, convirtiéndome en lo que he dado a llamar simpáticamente "un vividor".

Isla de Wight

Y resulta que tras 500 artículos he visto que son muchos los vividores como tú y como yo, que buscan una forma especial de conocer un país, o una nueva oportunidad lejos del lugar que nos vio nacer. Cada día me he sorprendido a mi mismo ayudando y siendo ayudado por desconocidos, y quizás poniendo mi grano de arena para hacer de este mundo un lugar mejor.

La aventura no ha hecho más que empezar, así que te espero para descubrir y profundizar en la cultura y sociedad belgas en los próximos meses, ¡quién sabe dónde estaremos cuando cumplamos 1000 artículos en Vivir Europa! Lo que sí sé es que me gustaría celebrarlo contigo, ¿te hace?

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lunes, 30 de septiembre de 2013

¿En qué país europeo me conviene vivir hoy en día?

Esta es una pregunta que muchos lectores de Vivir Europa me hacen a través del formulario de contacto de la web. Quizás tú también estés entre esas personas que han decidido que ha llegado la hora de probar suerte en un país distinto al tuyo, pero ni siquiera tienes claro dónde vivir. Hoy te daré mi opinión personal, estos son los principales países de Europa en los que viviría a día de hoy.

Christ Church College de Oxford

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martes, 3 de septiembre de 2013

Estudiar inglés en una academia viviendo en Inglaterra

Este artículo pertenece a la guía para vivir en el Reino Unido de Vivir Europa.

¿Merece la pena estudiar en una academia de inglés cuando vives en el Reino Unido? Ésta pregunta me la han hecho muchos lectores de Vivir Europa a lo largo de los últimos meses. Mi respuesta siempre ha sido "en principio no creo que sea algo necesario". Pero no tenía muy claro si esta respuesta mía era una opinión generalizada o era yo el único que no le veía necesidad a estudiar un idioma al que ya estás expuesto las 24 horas del día.

Academias de inglés en el Reino Unido

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jueves, 15 de agosto de 2013

Agencias de ayuda a inmigrantes del Reino Unido

Este artículo pertenece a la guía para vivir en el Reino Unido de Vivir Europa.

He de reconocer que he recibido tantas consultas al respecto de las agencias de ayuda a inmigrantes en el Reino Unido que llegó un punto en el que hasta me planteé que quizás con mis conocimientos del país podría comenzar con una. Tranquilo, de entre todos los proyectos locos que tengo en mente, este es de los que menos posibilidades tienen de llevarse a cabo.

Ilustración Agencias Reino Unido

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viernes, 5 de julio de 2013

Reflexiones tras 16 meses viviendo en Inglaterra

Este artículo pertenece a la guía para vivir en el Reino Unido de Vivir Europa.

Comienzo a redactar estas líneas en una mañana de miércoles, 3 de julio de 2013, tras haber pasado toda la noche viajando en un incómodo autobús desde Londres hasta París poniendo así punto final a 15 meses y 26 días consecutivos en Inglaterra. Ni el Reino Unido, pues en esta ocasión no visité Gales, Escocia o Irlanda del Norte; ni tampoco Gran Bretaña, pues estuve en un par de ocasiones en la Isla de Wight.

Entrada a la estación de Charing Cross

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lunes, 14 de enero de 2013

Manifiesto de Vivir Europa para el año 2013

Si bien la web ha estado bastante tranquila en los últimos días de 2012 y los primeros de este año que acaba de comenzar seguro que si me sigues a través de las redes sociales sabrás que últimamente no he parado de viajar y de trabajar. Todo esto con una idea clara en mente, la llegada de 2013 iba a traer grandes cambios a mi vida -y por tanto a esta web- prácticamente desde el día uno. Y así ha sido.

Lecturas sobre el Reino Unido

El pasado 2 de enero, primer día de trabajo tras el Año Nuevo, avisé formalmente a la empresa para la que he estado trabajando los últimos diez meses de que al finalizar enero dejaría mi puesto de especialista en marketing online con ellos. ¿El motivo? Volver a dedicarme a Vivir Europa a tiempo completo como lo hice desde septiembre de 2010 hasta marzo de 2012. Aunque con muchísima más experiencia y un pequeño colchón económico que me asegura estabilidad por, al menos, medio año más (lo que, si me conoces en persona, sabrás que es una pasada de tiempo para mí).

Me quedan por delante al menos dos meses más de vivir en el Reino Unido, ojalá que algo más, pues será señal de que los proyectos en los que estoy trabajando han llegado a buen puerto. Y el ambicioso objetivo que tengo no es otro que convertir a Vivir Europa en referencia para todo el que planée viajar al Reino Unido, ya sea por una visita turística a alguno de sus destinos o porque ha decidido que ha llegado la hora de emigrar.

En Vivir Europa no vas a encontrar refritos de la Wikipedia -que está muy bien para comprobar datos que vas tomando, eso sí-, ni traducciones de artículos en inglés -aunque leer libros es la mejor forma de investigación previa a una visita-, ni sin sentidos -más allá de los que mi forma de escribir inevitablemente conllevan-. Yo estoy viviendo en el Reino Unido, viajo a los sitios sobre los que escribo y, con mayor o menor fortuna, te hablo de ellos. Y quién mejor para hablarte de un lugar: ¿alguien que ha leído una enciclopedia o alguien que ha estado en ese sitio durante días e incluso meses? -Sí, esto es un poco de autobombo, ¡pero no me digas que no tengo razón!

Todo esto antes de retomar el viaje que da nombre y sentido a esta web cuando vaya a mi segundo destino europeo, tras Hungría, para vivir en él durante seis meses. Un destino que posiblemente no será Creta, como inicialmente había previsto (aunque Grecia será sin duda uno de los seis lugares en los que viviré).

Para realizar todo esto verás pequeños, y no tan pequeños, cambios en la web, publicaciones, y actividad en las redes sociales. Además hay cuatro proyectos paralelos relacionados con Vivir Europa que están en la fase inicial de desarrollo y que, una vez estudiada su viabilidad, podrían salir a la luz a lo largo de este 2013.

Pero hay algo que ha sido esencial para mí hasta ahora y que lo seguirá siendo, más si cabe, durante este año. Alguien, mejor dicho. Tú. Tanto si llegas a Vivir Europa por pura casualidad a través de un buscador o enlace en facebook, twitter y compañía, como si eres seguidor habitual de esta web (por cierto, ¡gracias!) es más que probable que tengas dudas, o necesidades, que no estén aún satisfechas con el contenido o la oferta de la web. ¡No tengas miedo de comentármelo!

¿Quieres saber algo sobre algún lugar que no he puesto aquí? ¿Tienes algún problema que busca solución? ¿Hay algo que mejorarías de Vivir Europa? ¡Contáctame! Siempre respondo y de hecho es un placer recibir mensajes de personas en lugar de propaganda indeseada, ¿verdad?

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viernes, 11 de enero de 2013

Resumen del año 2012 en Vivir Europa

Sí, ya sé que hace varios días que estamos en el año 2013, pero me vas a permitir haberme tomado algo de tiempo en poner al día todo y por tanto en preparar este resumen del que fue el segundo año completo de existencia de este blog que es mi vida. Al igual que hice con el resumen de 2011 he decido que la mejor forma de contarte qué ha sido el año que despedimos hace poco para mí es mediante doce imágenes. Aquí las tienes.

Enero de 2012

El año 2012 comenzó en Debrecen, Hungría, donde afrontaba el quinto y penúltimo mes de la primera etapa de esta aventura. Además hacía la única visita a España de este año gracias a la gente de Nomaders, que me invitaron por ser uno de sus Local Heroes a pasar un fin de semana en Madrid de encuentros con muchos de los mejores blogueros de viajes del país.

El mes terminaba con un viaje a Ucrania que me hacía usar mi pasaporte por primera vez en mucho tiempo, por cierto qué maravilla de país.

La bandera de Ucrania junto a un Turul

Febrero de 2012

Febrero sería el último mes que pasaría al completo en Hungría, tocaba preparar todo y despedirse. Ni tan siquiera tenía claro dónde iba a ir, lo único que sabía es que no tenía dinero para más.

Afortunadamente la visita de dos amigos primero y de mi hermano después sirvió como excusa para comenzar un mes corto en días pero larguísimo en viajes. Tokaj, Budapest en varias ocasiones, Pécs, Szombathely, Sopron, Győr, y la decisión final de mudarme con mi hermano a Southampton.

Catedral de Pécs

Marzo de 2012

En marzo de 2012 comenzaba mi aventura inglesa y terminaba la primera etapa de Vivir Europa en Hungría. El día 6, tras unos días en Székesfehérvár volaba desde el aeropuerto de Budapest a Manchester gracias a un vuelo por el que pagué 0.02€ con una de esas ofertas que ya no existen. De allí tres trenes para llegar ya el día siete, a la una de la mañana a Southampton, ciudad en la que todavía vivo.

No fue un mes fácil. Llegaba a casa de mi hermano pequeño con un capital total de 40€ y toda mi vida en una maleta y una mochila. Comenzaba una búsqueda de empleo en el Reino Unido que se extendió durante un mes y que unida al hecho de dormir en un colchón inflable en el suelo del pequeño cuarto de mi hermano me acabó dejando en una de las peores situaciones que recuerdo. A pesar de eso no me faltaban las fuerzas, tenía todo el apoyo de mi gente y un sueño que todavía sigue en marcha. ¿Viajes? ¡Ni uno, claro!

South Western House de Southampton

Abril de 2012

El mes de abril, justo un mes después de aterrizar en el Reino Unido, encontraba por fin un trabajo. El volver a trabajar a jornada completa hizo que el ritmo de publicaciones en la web bajase inevitablemente, pero no había demasiado que contar sobre el Reino Unido aún pues no había salido de Southampton. No fue hasta finales de abril, tras cobrar mi primera nómina, cuando me di el capricho de visitar Winchester por segunda vez.

La catedral de Winchester

Mayo de 2012

En mayo había un problema esencial en mi cabeza: encontrar un apartamento para mi hermano y para mí. Llevaba ya dos meses durmiendo en un colchón en el suelo en una pequeña habitación compartida y la situación no se podía llevar demasiado bien.

El lado bueno era que realizaba mi primer encuentro de CouchSurfing en Southampton, que fue todo un éxito y que se ha celebrado cada miércoles desde entonces. Conseguía así por fin hacer amigos en la ciudad. Los viajes no eran demasiados, de hecho solo una pequeña escapada a Portchester y su fantástico castillo.

Maravilloso castillo junto a la costa

Junio de 2012

El 22 de junio llegaría uno de los días más felices de mi año 2012. Tras tres meses y medio volvía a dormir en una cama, ¿parece de risa verdad? Tenía de nuevo mi habitación y aunque no había forma de conseguir Internet al menos tenía algo más de estabilidad para retomar los artículos de Vivir Europa.

El único viaje del mes fue de nuevo a Winchester, donde había estado en abril, pero con una diferencia. Seguí la ruta del Itchen Navigation Trail durante 17 kilómetros para llegar de Southampton a la ciudad por un camino maravilloso.

Ruta de Southampton a Winchester

Julio de 2012

El mes de julio por fin parecía que todo comenzaba a rodar de verdad. Dos visitas fueron la excusa perfecta para pedir mis primeras vacaciones y pasarme dos semanas viajando: la genial Isla de Wight, Oxford, el New Forest, Birmingham, Londres. Me volvía a sentir bien y pronto acabaría el culebrón con BT para tener Internet en casa.

Radcliffe Camera de Oxford

Agosto de 2012

En agosto llegó el verano a Inglaterra, y lo celebramos a finales del mes con un viaje de la gente de CouchSurfing Southampton al Carnaval de Notting Hill. Una fantástica experiencia durante un fin de semana que disfruté como hacía mucho tiempo. Londres tiene tanto que ofrecer que podría pasar una vida entera en esa ciudad.

Carnaval de Notting Hill

Septiembre de 2012

Septiembre nos devolvió a la cruda realidad del verano en Inglaterra, en el que te puede llover tanto como hacerte sol. Así un día en la playa en Bournemouth acabó con un baño mientras llovía.

Otra nueva visita trajo consigo un viaje de dos días a la Isla de Wight que terminó por enamorarme completamente de ella. Poder recorrer en autobús la isla entera y ver todo lo que ofrece solo me dio ganas de una tercera visita lo antes posible.

Camino a Seaview

Octubre de 2012

Octubre comenzó con una visita a la ciudad vecina de Porstmouth que me dejó muy gratamente sorprendido. Su barrio costero, Southsea, es de lo más bonito del sureste de Inglaterra que he visto hasta ahora.

Octubre solo trajo un viaje más, pero fue un viaje muy especial, a pesar de no ver prácticamente nada y de pasar casi más tiempo en el autobús que en la propia ciudad de destino. Manchester me acogió para disfrutar junto a mi hermano de una sesión de música electrónica de dos de mis DJs favoritos. Un momento muy especial que llevaba más de una década esperando y que pude por fin cumplir. El único lado negativo es que era mi segunda visita a Manchester y aún no conozco nada de la ciudad. ¡Se lo debo!

Spinnaker Tower de Portsmouth

Noviembre de 2012

El mes de noviembre lo comencé bastante saturado, acababa de tomar la decisión de cuándo dejar el trabajo de oficina en el que he estado desde prácticamente mi llegada al Reino Unido y necesitaba algo que no había hecho aún en ocho meses en el país. Tenía que hacer una escapada yo solo. Un viaje conmigo mismo. Y qué mejor para hacerlo que Londres. El día de lluvia en la ciudad me dio para conocer por fin el British Museum.

El día anterior había vuelto a Winchester para ver la Bonfire Night, una de las festividades más especiales del país. El tercer y último viaje del mes me descubrió la que es ahora mismo mi ciudad favorita del sur de Inglaterra, Brighton.

Brighton Pier, muelle de la ciudad

Diciembre de 2012

Diciembre llegaba para terminar el año con la visita de mis padres y con ella un par de viajes de un día a Londres y a Winchester, para ver su mercado de Navidad. Lo que más disfruté en esta ocasión de Londres no fue la ciudad en sí, sino poder ver a mi madre visitar esta ciudad por primera vez tras haber sido yo mismo quien la acompañó hace un par de años en su visita a Roma.

Mi último viaje del año fue quizás uno de los más satisfactorios. Entre Nochebuena y Nochevieja salí de mi casa con la intención de cruzar todo el New Forest a pie, 42 kilómetros en dos días que no pude terminar pero que aún así me redescubrieron las maravillas de esta región y una ciudad de la que pronto os hablaré en Vivir Europa: Christchurch.

Árboles entrelazados en el New Forest

Y así concluye un año en el que quizás no he viajado demasiado, en el que el proyecto de Vivir Europa se tuvo que poner en pausa para ahorrar más dinero, pero que me deja con muchísimas más energías y conocimientos para afrontar un 2013 que puede ser el punto de inflexión para esta web. Lo esencial, que el 2013 siga teniendo a la gente más importante conmigo, ¿cuento contigo?

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viernes, 31 de agosto de 2012

Lo mejor y lo peor de las guías de viaje Lonely Planet

Ah, las guías de viaje de Lonely Planet. Mi relación con ellas es de amor y odio cual romance adolescente. Por un lado, me han acompañado en este viaje que es Vivir Europa desde antes, mucho antes, de la concepción de esta aventura, cuando compré mi primera guía en Noruega, justo antes de volver a España.

Lonely Planet

Quería descubrir qué había cambiado en mi propia ciudad, Valencia, en los 17 meses que pasé en Trondheim. Por eso compré una guía de viajes llamada Valencia & the Costa Blanca en una librería cercana a mi casa, al lado de un Rema 1000.

Pero no todo es nostalgia y cariño cuando pienso en Lonely Planet, quizás porque han quedado atrás los tiempos en que la pareja hippie viajera por excelencia, Maureen y Tony Wheeler se convirtió en un ejemplo a seguir para mí. Desde que revolucionaron el mundo de las guías de viajes relatando su periplo a través de Asia con poco dinero ha pasado mucho tiempo, pero más tiempo me parece que ha pasado desde que veía Lonely Planet como la única forma de escapar de la rutina.

Aunque en realidad no hace tanto desde que compraba guías de Lonely Planet de forma compulsiva. Guías de todos y cada uno de los destinos que visitaba o tenía pensado visitar, seguramente una veintena, quizás más. Dicen que para escribir bien hay que leer mucho antes y durante. Pues desde luego la parte de la lectura la cumplí con creces por entonces.

No obstante, con el paso del tiempo, quizás debido a que me he vuelto un viajero más caprichoso, o tal vez porque realmente Lonely Planet no es lo que era, esta relación se ha agriado un poco. Por este motivo me decido a reflexionar contigo en voz alta sobre lo mejor y tambíen lo peor de las guías de viajes de la editorial viajera más grande del mundo.

lonely planet

Lo mejor de Lonely Planet

  • Por supuesto hay que comenzar agradeciendo el hecho de que fuesen pioneros. Seguramente si ellos no hubiesen dado el paso de realizar unas guías distintas a las habituales en la época, muchísima gente no hubiese llegado a viajar en su vida como lo hizo. No hubiese llegado el boom de los viajes con pocos fondos, de jóvenes mochileros, pues nadie habría creído que se podía viajar sin tener gran cantidad de dinero.
  • Lonely Planet tiene el catálogo más grande de guías de viajes del mundo con más de 600 títulos en la actualidad. Guías de países, de ciudades, de regiones, itinerarios, guías de viajes andando, libros de idiomas. Prácticamente todos los destinos a los que puedes acceder están cubiertos. Y además muchas de estas guías están traducidas al español por GeoPlaneta, por si no dominas el inglés.
  • Lonely Planet además, impulsada por la adquisición de la BBC del 100% de sus acciones, es más que una editorial de libros. También tiene una presencia tremenda online, una productora que ha realizado varios documentales y series sobre viajes, una revista y, sin duda, tienen el mejor foro, punto de encuentro, de viajeros en todo Internet. Su Thorn Tree.
  • Las guías se actualizan con bastante asiduidad y, aunque es inevitable que las cosas cambien en los pocos años que pasan entre ediciones, lo cierto es que reflejan perfectamente la actualidad de los lugares que describen.
  • La información en las guías está muy bien estructurada y sus interminables páginas (debido a la tipografía) proporcionan mucha más información de la que seguramente serás capaz de asimilar durante tu viaje.

Lo peor de Lonely Planet

  • Para empezar, de igual forma que sucede con los grupos independientes de música, su propia popularidad podría decirse que les ha matado. Cuando una guía de viajes es comprada por decenas de miles de personas, aquellos lugares que recomiendan, esos lugares mágicos, místicos y casi secretos se convierten en resorts colmados de turistas con precios que fácilmente doblan los originales de la guía y con propietarios que creen, quizás con razón, que el hecho de haber aparecido en una Lonely Planet les da más estatus que a un actor ganar un Oscar.
  • Quizás por causa del afán que tienen las guías de dar toda la información posible de un destino, se vuelven aburridas. Es muy difícil terminar una guía. Y ojo, para nada pongo en el entredicho la calidad de los escritores de estas guías, muy por encima de la de servidor, a quien por otro lado le honraría ser autor de algún libro de semejante calibre. El problema es sencillamente que estas guías no te enganchan como puedan hacerlo otras independientes. El libro que estoy leyendo actualmente, por poner un ejemplo, London, de David Piper, es una fantástica guía de viajes sobre la capital de Inglaterra.
  • El precio de las guías, muy especialmente las editadas en español, es desorbitado. No creo que sea concebible esperar que un viajero low-cost, un mochilero que duerme en hostales de menos de 10€ por noche, se vaya a gastar 30€ en un libro sobre su destino.
  • Relacionado también con el dinero también está otro punto malo de Lonely Planet. Hoy en día el viajar a un coste bajo real, como la gente joven hace en la mayoría de las ocasiones, no está bien concebido en estas guías que hablan en ocasiones de los 50€/noche como un estándar de precio bajo. Estamos hablando de 1500€ solo en alojamiento para una persona que se va a pasar un mes dando una vuelta por Europa, no parece el dinero que un mochilero pueda permitirse.
  • Por último, y siendo esta última una pega más achacable a mí mismo, cada viajero tiene una forma de concebir sus trayectos. Una forma distinta e independiente. Y de la misma forma que Lonely Planet me parecía en su día la guía espiritual perfecta sobre la que basar mi camino, hoy en día los pasos que ésta sigue distan mucho de aquellos que yo quiero tomar viviendo Europa.

Dicho todo esto, lo bueno y lo malo combinado hacen que siga todavía siempre considerando la posibilidad de comprar una guía de Lonely Planet cuando voy a un destino nuevo, y aunque ya no es mi favorita, en muchas ocasiones sigo haciéndolo.

¿Cuál es tu opinión? ¿Qué es lo mejor y peor de las guías de Lonely Planet? ¿Me he dejado algo? ¿De qué lado se decanta tu balanza?

Nota: las fotografías de este artículo han sido realizadas por Kevin Jaako y [auro] y usadas en Vivir Europa mediante la licencia Creative Commons.

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jueves, 29 de marzo de 2012

Aprender inglés y trabajar en Inglaterra: qué no hacer

Este artículo pertenece a la guía para vivir en el Reino Unido de Vivir Europa.

En tiempos de crisis pueden surgir las mejores oportunidades. Aunque ésta es una frase manida, siempre la he aceptado como cierta, y por eso aliento a todos mis allegados cuando deciden tomar un camino distinto a lo habitualmente establecido para sacar adelante su vida profesional. Por eso siempre he respondido "adelante" ante una pregunta del tipo, "¿qué te parece si me voy a Inglaterra/Escocia/Gales/Reino Unido/Irlanda/Estados Unidos, etc... para aprender inglés y buscar trabajo?

St Mary's Cathedral

Pero hace un par de fines de semana, con mi llegada a Southampton aún muy reciente tuve la suerte, o la desdicha, de acabar en una fiesta en la que, salvo una asiática que vomitó hasta la última papilla y se marchó sin decir siquiera su nombre, una pareja de turcos, una alemana y una irlandesa; todos los invitados, sobre unas veinte almas, eran españoles.

Y no unos españoles cualesquiera, la mayoría de ellos estaban cortados por el mismo patrón: entre los 22 y los 27 años, titulados o universitarios "perpetuos" e hijos de papá y de mamá (no confundir con hijos de su padre y su madre). ¿Qué hacían en Southampton? ¿Estaban en una convención de Loewe? No, estaban en Inglaterra para aprender inglés y encontrar un trabajo.

Starbucks en el aeropuerto de Prestwick

Curiosamente, tras cuatro meses en la vieja Albión, pagando un mínimo de 300€ al mes solo por el curso, tres de ellos trabajaban y cuatro de ellos tenían el First Certificate in English. Un examen que se corresponde con el nivel B2 del Marco de Referencia Europeo, o lo que es lo mismo, lo mínimo para poder decir, sin que se te caiga la cara de vergüenza, que hablas inglés.

Como digo, esto pasó hace dos semanas más o menos, y tras descargar todo el veneno que mi víperina lengua acumuló ante el despropósito que apareció ante sus ojos, he decidido dar unos pequeños consejos, en un tono ciertamente humorístico que no los hace menos serios y espero acertados, sobre lo que no dejaría que mi hijo, o yo mismo, hiciese si quiere liarse la manta a la cabeza y venir a trabajar a la vez que aprende inglés en el Reino Unido.

Palacio de Westminster

1. No mientas a quien vaya a costearte esta aventura

Este punto es el principal y el que más me enfadó de todo el asunto de la fiesta. Si lo que quieres es un segundo Erasmus, o sencillamente pegarte la fiesta padre, ¡no mientas! Uno puede necesitar un año sabático y está en todo su derecho de disfrutar de él si ha ganado el dinero para hacerlo o sus padres pueden y quieren costeárselo. No hay nada malo en eso, y desde luego yo no estoy libre de pecado.

Pero mentir es muy feo. No me valen excusas del tipo, "el inglés es muy difícil", "la gente es muy cerrada y no puedo conocer ingleses", "me falta tiempo para hacer todo lo que quiero"; si después de cuatro meses en Inglaterra le cuesta pillar tu inglés hasta a tus amigos españoles, no estás intentando aprender inglés, es así de sencillo, que algo de inglés sabías ya de la escuela aunque fuese.

El castillo de Edimburgo

2. No te juntes con españoles todo el tiempo, ellos no hablan inglés

Ahora que escribo esto ya no tengo tan claro que sea el punto uno el que más me enfade. Ojo, no hay nada malo en conocer a compatriotas cuando viajas, ni mucho menos. Pueden ayudarte aconsejándote sobre aquello que ellos ya han sufrido antes, tienen al fin y al cabo una personalidad que te será mucho más familiar y son el mejor antídoto contra la morriña.

Pero si vas a Inglaterra a aprender inglés y desayunas, comes, haces la compra, cenas, tomas unas copas, y te acuestas (para dormir, claro) con españoles. ¡No aprenderás inglés! Ni siquiera si te propones hablar solo en inglés con ellos, porque al fin y al cabo, te sentirás tonto hablando en inglés con alguien que tiene tu propia lengua materna, y dejarás de hacerlo.

Máquina de cambio en el aeropuerto de Prestwick

Si por cada español que he conocido en el extranjero que no se podía comunicar bien en inglés (o la lengua de turno) y que solo se comunicaba con españoles me diesen cinco euros, acabaría la mayoría de mis viajes con más dinero del que tengo al empezarlos.

3. No odies todo aquello que no es como en España, incluidas las personas

Si hay algo que no entiendo es la gente que está en el extranjero y odia todo lo que tiene que ver con la cultura y las gentes del país donde reside. ¿Realmente alguien cobra un salario lo suficientemente grande en algún sitio como para sufrir el vivir en él por meses, o incluso años, cuando le resulta insoportable?

Inglaterra, Alemania y Mongolia son países distintos de España. La comida es distinta, la gente es distinta, el clima es distinto y no saben hacer una sangría, es así de sencillo. Pero si quieres aprender inglés y trabajar tendrás que adaptarte a ello, buscar cosas que te gusten, tratar de interactuar con la gente, que la hay buena y estúpida, como en todas partes, al fin y al cabo, disfrutar de tu tiempo allí. Y si no lo haces, de vuelta a España, así de sencillo.

El río Támesis

4. No esperes demasiado, sé realista y trata de crecer desde cero

Eres nuevo en un país y no hablas fluido su idioma. ¿Cuántos extranjeros que no hablan español crees que tienen trabajos "de lo suyo" en nuestro país? Salvo trabajos muy específicos, mientras no controles el idioma, si quieres buscar trabajo tendrás que empezar por lo más bajo a nivel salarial. Trabajos físicos y que no necesitan de interacción humana.

Si no estás dispuesto a limpiar, cargar cajas, o cosas similares, centrate en estudiar inglés mientras te duren los ahorros y cuando tengas un nivel decente ponte a intentarlo. Si no tienes ni ahorros ni conocimientos de inglés, ¡no vengas! Quédate en España, intenta buscar trabajo desde allí (au-pair por ejemplo) y trata de mejorar tu inglés por tu cuenta, que Internet tiene material para más años de los que vas a vivir.

Edimburgo visto desde su castillo

Yo, que soy un poco iluso, pensaba que con mi título de ingeniería, de profesor de español, años de experiencia en la recepción de un hotel y un Certificate of Proficiency in English (el máximo nivel de Cambridge) encontraría trabajo en 24 horas y llevo casi un mes aquí en blanco. Así que no, las cosas no son tan bonitas como las pintan.

5. No tires la toalla hasta que no hayas perdido el combate

Si realmente estás tratando de mejorar tu inglés, buscar trabajo y establecerte por un tiempo en el Reino Unido (o donde sea), no tires la toalla, el trabajo duro acaba dando sus frutos. Sí, es otro cliché, pero una verdad como la copa de un pino.

Cualquier idioma se acaba aprendiendo con el tiempo y paciencia, trata de "vivir en inglés" no hagas nada que no sea estrictamente necesario en español, hasta si hablas contigo mismo trata de hacerlo en inglés.

Perth en Escocia

Sigue buscando todo tipo de trabajo al que puedas (y quieras) aspirar, no tires la toalla, y aprovéchate del Job Centre Plus (el INEM del Reino Unido) para que un consejero te ayude a mejorar cosas como tu CV, o las cartas de presentación que envíes. Lee webs de empleo y trata de dedicar un poco de tiempo a ponerte al día sobre lo que pasa en el sector que te interesa, en una horita al día puedes aprender justo la única habilidad que te faltaba para conseguir trabajo.

Y por último, pásate por Vivir Europa de vez en cuando, ya que estamos todos en el mismo club, voy a tratar de darte toda la información y consejos que a mí me hayan podido servir. Pues trabajar y aprender el idioma es, sin duda, el punto esencial para vivir en cualquier país.

Tu viaje al Reino Unido comienza en Vivir Europa

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miércoles, 21 de marzo de 2012

Cash Passport de Ryanair en España, se acabó la MasterCard Prepago

Hoy me he encontrado con una de esas noticias que uno, aún sabiendo que tarde o temprano llegarán, jamás esperas que ocurran. Ryanair ha anunciado la llegada de su tarjeta Cash Passport a España. Además, ya ha avisado que al igual que ha sucedido en el Reino Unido, Irlanda, Italia y pronto en Alemana, los pagos con MasterCard Prepaid también tendrán un cargo de 6€ por la tarifa administrativa de Ryanair, siendo la tarjeta de la compañía la única que te dejará "pagar gratis".

Boeing 737-8AS Ryanair @ Bergamo Orio Al Serio Airport

A partir del próximo 15 de abril, de igual forma que en su día sucediese con las VISA Electron, las MasterCard prepago dejarán de ser las tarjetas más buscadas por los clientes de la compañía low-cost irlandesa y, sin lugar a duda, mi artículo sobre la tarjeta dejará de ser el más leído de Vivir Europa mes tras mes.

Ahora toca claudicar más que nunca con la compañía si queremos aprovechar esos precios que, si te ajustas a las estrictas normativas de Ryanair, siguen siendo muy inferiores a los del resto de compañías aéreas. Hay que comprar su propia tarjeta la Cash Passport de Ryanair, o eso, o pagar 12€ extra por un trayecto de ida/vuelta.

Boeing 737-8AS Ryanair

¿Y ahora qué hago, me saco la Cash Passport de Ryanair?

Supongo que esta es la gran duda que te asalta ahora mismo (también a mí) tras enterarte de esta noticia. ¿Qué hago? Y la respuesta es, en realidad muy sencilla. Si eres como yo, de los que vuela con Ryanair casi siempre porque no te puedes permitir vuelos a otros precios y no hay quien te haga quedarte quieto en casa cuando podrías hacer algún viaje por 20€, tendrás que sacarte la tarjeta Cash Passport de Ryanair, no queda otra.

Boeing 737-8AS Ryanair

Si en cambio tienes la suerte de poder elegir pagar más, o sencillamente las condiciones en que vuelas (equipaje facturado, ciudades con otros aeropuertos mejor situados, etc.) hacen que Ryanair no sea la mejor opción, olvídate de invertir en esta tarjeta, pues el ingreso inicial que te exigen (que obviamente luego puedes gastar en vuelos) es mucho mayor a lo que pagarías por un uso casual de la tarjeta.

Yo, que además ahora vivo en el Reino Unido, así que la tarjeta ya estaba instaurada, voy a aprovechar que mi MasterCard prepago caducaba en mayo y voy a sacarme esta tarjeta. ¿Tú qué harás?

Nota: las fotografías de este artículo han sido realizadas por curimedia y usadas en Vivir Europa mediante la licencia Creative Commons.

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miércoles, 7 de marzo de 2012

Mis primeras horas en la sociedad del Reino Unido

Este artículo pertenece a la guía para vivir en el Reino Unido de Vivir Europa.

Cuando decidí viajar al Reino Unido para tratar de ganar algo de dinero y poder así continuar con el viaje de Vivir Europa lo hice, entre otros motivos, porque este país me era muy conocido. He aterrizado en alguno de los aeropuertos del Reino Unido en no menos de diez ocasiones desde mi primera visita a Londres hace tan solo cuatro años.

Río Támesis y el Palacio de Westminster

Me siento comodísimo hablando inglés, pues es una lengua que uso a diario y además mi destino era una ciudad en la que he estado ya cuatro veces (siendo esta la quinta) por un total de casi 30 días, Southampton.

Tudor House de Southampton

Sin embargo, a pesar de lo familiar que es el Reino Unido para mí, no he podido evitar tener un choque cultural fortísimo a mi llegada aquí desde Hungría. Ha sido, en muchos sentidos, como cambiar de universo, a un mundo paralelo en el que las personas son completamente distintas y se comportan de forma exageradamente diversa.

Además, por si con las personas no bastase, los edificios y el funcionamiento de todos los servicios no se podría distanciar más de lo que he vivido durante seis meses en el centro de Europa.

Te dejo, por tanto, con una lista de las cosas que, en menos de 24 horas en el Reino Unido, más me han sorprendido viniendo de Hungría, a pesar de que ya era, de algún modo, consciente de todas ellas gracias a mis visitas al Reino Unido anteriores.

1. La multiculturalidad del Reino Unido

El Reino Unido debe ser el país con mayor diversidad étnica de Europa. Gente del asia oriental, pero también de la India, Pakistan o Sri Lanka; africanos tanto del norte de África como del África negra; europeos de todas las procedencias; latinoamericanos y por supuestos estadounidenses, neozelandeses y australianos. El Reino Unido lo tiene todo, mientras que en Hungría todos los negocios, kebabs incluídos, son de húngaros y emplean a húngaros.

Chinatown de Londres

2. El Reino Unido es un país ruidoso

Esto, que puede parecer una broma viniendo de un español, es algo que me ha marcado muchísimo en mis primeras horas aquí. Será la mezcla de culturas, o quizás el tráfico infinitamente mayor, pero lo cierto es que mis oídos se habían acostumbrado al silencio y ahora me cuesta escuchar mis propios pensamientos.

3. La arquitectura en el Reino Unido

Los edificios modernos en el Reino Unido son modernos de verdad. Es cierto que se conservan muchas casas antiguas, quizás hasta demasiado antiguas, pero en Hungría gran parte de la arquitectura modera es también arquitectura comunista, y por tanto fea y poco útil, nada que ver con edificios como el aeropuerto de Manchester, por ejemplo, que por momentos me parece hasta futurista. Aunque bueno, hablando de aeropuertos, salvo de la quema de lo moderno en Hungría a la Terminal 2 del aeropuerto Liszt Ferenc de Budapest.

Our Dynamic Earth de Edimburgo

4. La automatización de los servicios en el Reino Unido

Si bien en Hungría había cosas que funcionaban realmente bien, como MÁV-Start, la compañía nacional de ferrocarriles, en general en mi anterior país prácticamente todo se hacía como 15 años atrás aquí. Y lo cierto es que el funcionamiento de los servicios en el Reino Unido es de las cosas que más disfruto, sin lugar a dudas, desde el momento en que pongo un pie aquí.

5. Todas las mujeres de mi edad tienen hijos

Termino la lista con un poco de picardía y dejándome otras cosas en el tintero que seguro discutiré en los próximos artículos de Vivir Europa. A nadie le sonará a novedad el problema que supone el embarazo adolescente en el Reino Unido, pero es que no deja de sorprenderme. En mis primeras dos horas en el país ya había visto a más de cinco madres que, seguro, no pasaban de los 25 años, quizás ni de los 20, y claro, esto es algo que tiene que condicionar la situación social aquí, es inevitable.

Muchos contrastes y cosas que sin ser nuevas me han resultado novedosas en mis primeras 24 horas en el Reino Unido. ¡Con qué ganas comienzo esta nueva etapa! ¿Y tú, con qué diferencias te has encontrado entre el Reino Unido y tu país?

Tu viaje al Reino Unido comienza en Vivir Europa

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martes, 6 de marzo de 2012

Adiós Hungría. Termina la fase inicial de Vivir Europa

Este artículo pertenece a la guía para vivir en Hungría de Vivir Europa.

Comienzo a escribir estas líneas a menos de 24 horas de que salga mi vuelo con Ryanair desde la Terminal 2 del Aeropuerto Liszt Ferenc de Budapest con destino a Manchester. Lo más curioso es que al final voy a hacer uso de un billete que compré solo porque costaba dos céntimos de euro y pensé que no estaría mal tener un plan C.

Lada en Óbuda

Pero el A y el B no salieron, y aquí estoy, a punto de comenzar mis andanzas por Inglaterra, pausando así por un tiempo este proyecto que es Vivir Europa (que no la web, claro está). El destino, como ya os conté, Southampton, donde mi hermano me espera en una ciudad que conozco bastante tras cuatro visitas y de la que os he hablado antes.

Terminan así seis meses en Hungría, país del que no conocía prácticamente nada y del que ahora mismo estoy completamente enamorado. Seis meses de lucha, ya sobre el cuadrilátero, por sacar a delante una ruta, experiencia de vida en la que lo que está claro es que viajar no es, ni mucho menos suficiente.

Me viene en mente el amigo Iván, ciudadano en el mundo, y la que es su palabra favorita: emprendizaje. Porque sin duda estos seis meses en los que he decidido emprender este proyecto-viaje han sido los meses en los que más he aprendido en mi vida, sobre Hungría, su cultura y su sociedad, sí; pero también sobre mí mismo y sobre mi propio futuro.

Ayuntamiento de Győr

De Hungría tengo mucho que destacar y todavía mucho que contar, aunque una buena idea de los motivos que me llevan a tener bien dentro del corazón al país de los magiares os los conté en el artículo que escribí en el blog de Luis Cicerone. No obstante insistiré en dos puntos, las dos caras de la moneda, y que no han hecho más que magnificarse en los últimos días que he pasado aquí, ya fuera de Debrecen, en la ciudad de Székesfehérvár.

Por un lado, los húngaros son gente maravillosa. Creo que son los más latinos de todos los centroeuropeos, con lo bueno y malo que eso conlleva, pero en el fondo son personas agradables, bondadosas y, cuando se sobreponen a su mayor problema, su horrible pesimismo, destilan ganas de vivir y de compartir. No hagáis caso al primer resultado en Google por "vivir en Hungría", al menos no mientras yo no lo sea. Gran parte de aquellos que se quejan de la gente de este país venían al mismo con la intención de explotarlo en los tiempos de la burbuja económica, y claro, salieron escaldados.

Catedral de Pécs

La cruz de la moneda, lo que más me duele, es en cambio el poco, por no decir ninguno, interés que tiene en el turismo internacional Hungría. Me he encontrado muchísimas barreras a lo largo de este medio año a la hora de conseguir apoyo para mostrar este país al exterior. En especial más allá de Budapest. Y no solo hablo de dinero. La mayoría de las grandes compañías húngaras, ya sean estatales o privadas orientadas al turismo están a años luz en lo que a la promoción por Internet se refiere.

Nos quejamos a veces en este mundillo de que las oficinas de turismo no son receptivas. Pues intentadlo con aquellas que casi no saben ni qué es twitter, facebook o la repercusión que puede tener tu posición en Google.

Atardecer en el lago Balaton.

Aún así he disfrutado muchísimo de todo lo que he hecho aquí. Descubierto paisajes bellísimos hasta en mi último fin de semana aquí (si no me creéis mirad la última foto de este artículo), peleado con la báscula en un intento por saborear su gastronomía sin sufrir consecuencias graves, brindado con vinos de regiones que desconocía y que ahora buscaré en bodegas de todo el mundo, charlado con gente sobre un país que sufrió durante todo el siglo XX y que aún así cuenta con la gente más orgullosa que jamás ví; en definitiva, tras seis meses puedo decir, feliz, que he vivido Hungría. Y solo puedo insistir, una vez más, en que vosotros deberíais hacer lo mismo. Yo volveré.

Tu viaje a Hungría comienza en Vivir Europa

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