En ocasiones pensamos que Francia es un país tan lejano como puedan ser Alemania, Reino Unido o incluso Noruega. Al fin y al cabo es el extranjero, lo ajeno, lo no nuestro, y llegar allí supone planes, vuelos, pasaportes o DNIs que no hayan caducado. Pero lo cierto es que el vecino al otro lado de los Pirineos no está tan lejos, y los trenes de alta velocidad nos permiten conocerlo muy bien sin viajar durante días o tener que recurrir a los aviones.
Fue cuando tomé la decisión, una apuesta tonta pero que a su vez me ha hecho disfrutar de mis viajes mucho más, de no volver a volar en Europa, cuando comencé a pensar en los trenes para realizar viajes internacionales. Siempre me había gustado viajar en tren, pero los asequibles precios de las compañías aéreas de bajo coste y los altos precios que suponía a los trenes me habían hecho desistir antes incluso de comprobar lo que podía o no hacer.
Desde que el seis de marzo de 2012 tomé mi último vuelo hasta la fecha, un Budapest - Mánchester con Ryanair, todos los viajes que he hecho han sido por tierra o mar. Habiendo pasado dos periodos de cuatro meses en España desde entonces, y siempre que Megabus no ha sido la mejor opción -o al menos la más barata- el tren ha sido mi medio de transporte entre Francia y España.
Esto se debe también a que desde 2010 la empresa Elipsos, bajo el nombre de Renfe-Sncf en Cooperación, ha gestionado trenes de alta velocidad entre estos dos países reduciendo considerablemente las duraciones de los trayectos. Hoy en día un Madrid-Marsella tarda menos de ocho horas, un Barcelona-París seis horas y media y un Gerona-Montpellier dos horas y cuarto.
Rutas de Renfe-Sncf en Cooperación entre España y Francia
Como se puede comprobar en el mapa superior, obtenido de la web de Voyages-Sncf, las rutas actualmente disponibles de esta compañía en cooperación son una sola en España y cuatro en Francia con conexiones entre ambas. Por supuesto el resto de ciudades españolas pueden comunicar con estas rutas mediante trenes nacionales de Renfe. Las cuatro posibilidades son las siguientes:
Ruta Barcelona - Toulouse (desde 39€)
La más corta de las rutas ofrecidas entre España y Francia conecta Barcelona con Toulouse. Las paradas intermedias en España son Gerona y Figueras, mientras que en Francia son Perpiñán (común a todas las rutas) y Carcasona.
Ruta Madrid - Marsella (desde 89€)
Si quieres visitar la zona francesa del Mediterráneo, tienes a tu disposición la ruta entre Madrid y Marsella. Sus paradas en España son Zaragoza, Tarragona, Barcelona, Gerona y Figueras, mientras que en Francia tenemos Perpiñán, Narbona, Montpellier y Nîmes (comunes a las rutas a Lyon y París) y posteriormente Aviñon y Aix-en-Provence antes de llegar a Marsella.
Ruta Barcelona - Lyon (desde 49€)
Lyon también es accesible en tren desde Barcelona en apenas cinco horas. En España para también en Gerona y Figueras, mientras que Perpiñán, Narbona (sólo a la ida), Béziers (sólo a la vuelta), Montpellier, Nîmes y Valence (sólo a la ida) son las paradas intermedias durante el trayecto francés.
Ruta Barcelona - París (desde 59€)
La capital de Francia se puede visitar ya en tren desde Barcelona en menos de siete horas, lo que te permite, si tomas el primero de los trenes, llegar a almorzar a París. En España el tren para en Gerona y Figueras, mientras que en Francia lo hace en Perpiñán, Narbona, Béziers, Agde, Sète, Montpellier, Nîmes, Valence y por último París. No todos los trenes paran en Valence, Montpellier, Sète, Agde y Bèziers.
Como puedes ver, el precio inicial por trayecto, teniendo en cuenta la velocidad y comodidad de los trenes que hacen esta ruta es fantástico y convierten en toda una realidad los viajes a Francia en tren, sin tener que realizar un sacrificio físico o económico mucho más considerable que viajando en avión.
Ah, y si estás preocupado por el futuro de tus hijos y el medioambiente -y si no lo estás, deberías-, tu emisión de CO2 por trayecto será unas 48 veces inferior a si viajases en avión. Yo viajo en tren, ¿y tú?


