Este artículo pertenece a la guía para vivir en Hungría de Vivir Europa.
- La espectacular imagen de las dos orillas del Danubio
- Hősök tere, la Plaza de los Héroes de Budapest
- Margit-sziget, la isla Margarita del Danubio
- Szent István, la basílica de San Esteban de Budapest
- Paseo nocturno alrededor del Parlamento de Budapest
- Szabadság híd, el puente de la libertad de Budapest
- Retrato del Széchenyi Lánchíd, puente de las cadenas
- Magyar Nemzeti Múzeum, museo nacional de historia
- El castillo de Buda, cumbre de la estampa del Danubio
- La Gran Sinagoga de Budapest, puerta al barrio judío
- El Bastión de los Pescadores, mirador de Budapest
- Memento Park Budapest, parque del recuerdo a olvidar
- Visita guiada al interior del Parlamento de Budapest
Tras terminar con la guía de Oslo, la capital de Noruega, esta semana comenzamos con otra capital, la de Hungría. Budapest es una de las grandes ciudades del Danubio, junto con Viena, Bratislava y Belgrado, y una de las ciudades más bellas y con más historia de todo el centro y este de Europa.
El Danubio parte en dos a Budapest, en dos ciudades de hecho, Buda en el lado oeste, señorial, clásica, serena; y Pest al lado este, cubriendo más de dos tercios de la totalidad de la ciudad, siendo mucho más activa, y con la arquitectura comunista ganando presencia a medida que nos desplazamos al oriente donde se sitúa también el aeropuerto de la ciudad.
Sin duda es el río el gran protagonista de la ciudad, dejando una de las estampas más bellas del viejo continente gracias, entre otros, al Castillo de Buda, el Parlamento Húngaro y la Isla Margarita, por mencionar solo a algunos personajes de este cuento de hadas.
Irremediablemente Budapest es una ciudad muy turística. Ojalá pudiésemos los viajeros borrar de los mapas y, sobretodo de Internet, nuestros lugares favoritos, pero mientras esto no sea posible, al menos me queda el consuelo de que la afluencia turística en Budapest no es tan exagerada como en las grandes capitales de occidente.
Y eso que la oferta de Budapest no se ciñe solo a las maravillosas vistas y edificios de la ciudad, sino que tiene un variedad de posibilidades culinarias y de ocio que satisfarán a todo tipo de turista que visite Budapest. ¡Y todo a muy buen precio!
Un deliciosa cerveza local, Soproni, por ejemplo, nos costará alrededor de 1€ en los mejores locales de la ciudad y será la mejor recompensa tras una jornada a pie, pues Budapest es una muy buena ciudad para pasear, tanto por lo segura que es en prácticamente todos sus distritos como por las zonas abiertas y parques que invitan a dejar de lado el transporte público.
Un transporte que, en caso de usarlo, veremos que a pesar de su destartalado aspecto y lo ruidoso del mismo, especialmente el metro, es muy eficiente y cubre absolutamente todos los puntos de interés de la ciudad.
Estoy convencido de que Budapest te encantará, así que no pierdas tiempo y reserva ya tu vuelo a la capital de Hungría. Descubre tú mismo el fantástico contraste entre la arquitectura gótica y neoclásica del centro de Budapest y el cemento gris y frío que impera en la periferia de la ciudad, legado inolvidable del comunismo durante la segunda mitad del siglo XX.



